Macará , sobre el acuerdo de hermanamiento con los leganenses
La visita de la gente del ayuntamiento Leganés a varios cantones de Loja y particularmente a Macará fue cubierto por la presan online y local de la provincia de Loja. Pedro Quito y la reina de la asociación Los Arrayanes, Alexandra del Castillo. fueron los anfitriónes y el más referido por la prensa fue el alcalde espaniol, Rafael Gomez, junto a él estuvieron los concejales leganeses Alarico Rubio Tello, Carlos Delgado; y, Miguel Ángel Gutiérrez, asesor de Cooperación.
Carlos Delgado tiene su propio blog, como quisiéramos suceda con nuestros consejales ( no solo los asambleistas pueden copiar y pegar en sus blogs) y nos muestra una visión de su visita al sur del Ecuador.
Pues parece que los leganenses no están muy contentos con el desembolso de de los doce mil euros para beneficio de los macarenios. No han logrado intenalizar el trabajo y usufructo que ellos hacen de los mas de dos mil ecuatorianos que viven en esa region espaniola y que en su mayoría son precisamente de la Victoria, Achima, Sabiango, Pénjamo, San Juanpamba, Curichanga, El Pitayo y otros lugares y barrios macarenios.
Carlos a parte de ser consejal es un periodista y escribe un buen post para relatar su estancia de cinco dias en Macará:
“El trato recibido por las autoridades y la propia población durante estos agotadores e intensos días ha sido extraordinario, cálido y muy agradecido. Un agradecimiento sincero que han extendido repetidamente a todos los vecinos de Leganés y que os traslado desde estas líneas. También aprovecho para expresar públicamente mis felicitaciones a la asociación Los Arrayanes, donde personas como Edgar, Emilio o Lourdes nos han hecho sentir como en casa.” escribe el periodista.
Nos place la forma como trata de justificar su viaje a Macará cuando escribe, “y es que no podemos olvidar que las personas emigran para mejorar sus condiciones, y que si mejoramos aquellas en el propio país de origen, menos razones tendrán para tener que abandonarlos y la inmigración será menos percibida como problema.”
Si los sesudos americanos pensasen eso, las cosas cambiarían y no nos sentiríamos decepsionados con los gringos!




